Ilmo. Sr. D. Joaquín Comins Martínez
Fue presidente del Colegio desde el mes de enero de 1952 al mes de agosto de 1954. En enero de 1936, bajo la presidencia de don Joaquín Terol, fue designado vicepresidente de la entonces denominada “Asociación Provincial”, cuya Junta Directiva tuvo muy breve ejercicio a causa de la Guerra Civil.
Había nacido en Albalat de la Ribera (Valencia) el día 21 de septiembre de 1906 y estudió la carrera de veterinaria en las Escuelas de Zaragoza y Madrid, obteniendo el título el 14 de abril de 1928. Su activa vida profesional transcurrió en la ciudad de Alcira de la que fue Inspector Municipal Veterinario hasta su fallecimiento el día 21 de febrero de 1976.
Su actividad colegial tras la Guerra Civil fue muy destacada y fecunda. Normalizada la situación del país en 1939, fue designado vocal de la primera Junta de Gobierno que conseguiría la recuperación del nombre de “Colegio”. Fue encargado de la dirección y redacción de las publicaciones colegiales y consiguió que fueran dignas y oportunas. Cuando ocupó la presidencia en el año 1952, una de sus primeras iniciativas fue la de revitalizar la actuación del Consejo Distrital, tanto en su función asesora de la Junta de Gobierno, como promotora de ideas y proyectos; cada miembro de la Junta asumiría el cargo de delegado de su respectivo distrito. Entre otras propuestas que llevó a las asambleas, muy concurridas por otra parte, puede destacarse la creación de una sección de ayuda en casos de intervenciones quirúrgicas de los colegiados, antes de que esta prestación se canalizara a través de una entidad médica privada y posteriormente por la Seguridad Social de la que se hablaba por entonces como máxima aspiración. Dio impulso al perfeccionamiento técnico de los colegiados mediante cursillos y conferencias, mejoró la instalación y régimen de la biblioteca y cuidó otros detalles externos como el de adquirir y colocar en lugar destacado un cuadro de San Francisco de Asís, nuestro excelso patrono.
El día 17 de agosto de 1954 en la toma de posesión de su sucesor don Juan Terradez, hizo balance de la labor que había realizado durante su mandato y de los asuntos que quedaban pendientes. Aunque en el acta no figura el detalle de su exposición, el balance evidentemente debió ser muy positivo.
