Ilmo. Sr. D. Joaquín Terol Benedito
Fue el presidente que ejerció el cargo mas brevemente: del mes de enero al de julio del año 1936. Funcionaba entonces el Colegio con el nombre de “Asociación Provincial” y esta quedó paralizada en sus funciones al comenzar la guerra civil y sufrir la incautación por el “Sindicato Veterinario” de la U.G.T. presidido por don Ricardo Conde Aloras, que había sido presidente del Colegio en el año 1930.
Desde el año 1934 actuaba como vicepresidente de la “Asociación Provincial” (Colegio) por lo que tuvo que hacerse cargo de la presidencia de forma accidental a causa de la dimisión del presidente don Dagoberto García Donderis. Fue confirmado en el puesto por votación. Antes de su llegada a Valencia, había sido también presidente del Colegio de Veterinarios de Teruel.
Nació en la localidad turolense de Mora de Rubielos el día 30 de marzo de 1888, siendo hijo de don Joaquín Terol Gómez, natural de Alcoy, y de doña Ignacia Benedito. Casó con doña Matilde Bono Chelet de cuyo matrimonio nacieron dos hijos: Joaquín, que murió en la guerra civil a los 21 años y Matilde, casada con don Emilio Isás. Una nieta, hija del anterior matrimonio, nos ha proporcionado la mayor parte de los datos que figuran en esta breve biografía.
Estudió la carrera de veterinaria en la Escuela de Zaragoza donde, tras cursar el bachillerato, ingresó en septiembre de 1916. Su expediente es muy brillante pues en él figuran varios sobresalientes y matrículas de honor, obteniendo el título con fecha 29 de julio de 1919, o sea, que los cinco años de carrera los cursó en tres, examinándose por tanto en ocasiones en régimen de enseñanza libre.
Fue nombrado Inspector Municipal de Higiene y Sanidad Pecuarias en 31 de diciembre de 1920, desempeñando como Veterinario Titular las plazas de Caudiel (Castellón), San Agustín y Puebla de Valverde, ambas de la provincia de Teruel. En 1931 fue nombrado por oposición Veterinario Higienista, pasando entonces a ocupar una de las primeras plazas que tenían derecho a desempeñar tales facultativos, siendo destinado con este fin a la fábrica de productos cárnicos “La Blanca”, radicada en la localidad de Tavernes Blanques (Valencia), una de las primeras industrias de este tipo de la región valenciana, tanto por el número de animales sacrificados diariamente, como por el volumen de sus facturaciones. Allí desarrolló la mayor parte de su actividad profesional.
Todas las referencias que hemos encontrado en torno a don Joaquín Terol lo presentan como un profesional de gran competencia, buena formación científica y extraordinarias dotes humanas. Tuvo además aptitudes literarias, pues hay muestras de ello en el “Boletín” que por aquellas fechas publicaba el Colegio, aptitudes que no solo se reflejan en diversas crónicas en prosa, sino también en sus escarceos poéticos, como la “elegía acróstica” que dedicó a Cajal en su fallecimiento y que reproducimos a continuación:
C uando tu vida el último suspiro
A bandona del mundo la existencia,
J unto a tu sepulcro, conmovido,
A lzo yo mi pluma y mi dolencia
L anzando un grito de dolor sentido
. . . . . .
H éroe místico del templo de Minerva
A tu muerte, la Patria enlutecida queda.
. . . . . .
M ás muriendo, no mueres, laureado de Nobel:
U n reguero de ciencia es quien te inmortaliza.
E n aras de esa ciencia siempre has de florecer
R adiante, como luz que nunca se extermina,
T enso como el acero que no ha de enmohecer,
O h, qué muerte la tuya que sigue siendo vida!.
Don Joaquín Terol falleció en Tavernes Blanques (Valencia) el dia 21 de febrero de 1940 a los cincuenta y un años de edad.
